domingo, 19 de abril de 2026

Hablate bonito.wav

Hola, se que estás leyendo y te lo agradezco, me gusta que alguien lea estos textos, ahora bien, te cuento que escribí este texto y va dirigido al amor de mi vida y a su gran lucha, espero que lo sientas.

Amor mío, quiero que sepas y que hagas tuyas estás 10 cosas: 

1) Tu forma de ver el mundo tiene valor, aunque otros no hayan sabido verlo antes.

No haber sido comprendido durante años no significa que te haya faltado talento. Muchas veces solo faltó el entorno correcto, la paciencia correcta y alguien que mirara con atención todo lo que sí había en ti.


2) No llegaste tarde a descubrir tus habilidades. Estás llegando a tu tiempo.

Hay personas a las que les celebran sus talentos desde pequeñas, y otras que pasan mucho tiempo sin espejo, sin guía y sin palabras que las afirmen. Eso no borra lo que eres. Solo hace más importante este momento.


3) Lo que eres no necesita parecerse a los demás para ser valioso.

Tu manera de pensar, sentir, concentrarte, observar y conectar no tiene que entrar en moldes ajenos. Lo auténtico no siempre es lo más visible, pero muchas veces es lo más profundo.


4) Tus habilidades no desaparecieron por no haber sido reconocidas. Solo estuvieron esperando cuidado.

Nadie puede borrar lo que está en tu esencia. Puede haber silencio, falta de apoyo, críticas o abandono, pero incluso así, muchas capacidades siguen vivas, esperando un espacio seguro para crecer.


5) No quiero cambiar quién eres. Quiero acompañarte a descubrir todo lo que ya habita en ti.

Amar a alguien no es empujarlo a ser otra cosa. Es darle un lugar donde pueda conocerse sin miedo, sin vergüenza y sin apuro. Eso también ayuda a florecer.


6) Tu sensibilidad no es una falla. También puede ser una fuerza.

Sentir intensamente, notar detalles, percibir cosas que otros pasan por alto o vivir el mundo de forma más profunda no es algo menor. A veces cansa, sí, pero también puede ser una fuente enorme de percepción, creatividad y verdad.


7) Todo lo que aprendiste para sobrevivir merece respeto, pero ahora también mereces espacio para crecer.

Durante años quizá tu energía se fue en adaptarte, resistir, protegerte o simplemente soportar. Eso ya fue mucho trabajo. Ahora también puedes empezar a usar esa energía en descubrir lo que te gusta, lo que haces bien y lo que quieres construir.


8) Tus intereses importan. Lo que te apasiona puede ser una puerta, no un límite.

Muchas veces lo que otros ven como “obsesión” en realidad es profundidad, enfoque, amor por el detalle y capacidad de sostener atención. Bien acompañado, eso puede convertirse en conocimiento, arte, oficio o refugio creativo.


9) No necesito que hagas todo perfecto para admirarte.

Tu valor no depende del rendimiento, de la productividad ni de cuánto logres en un día. También admiro tu esfuerzo, tu forma de seguir, tu honestidad y tu manera única de estar en el mundo.


10) Quiero que empieces a mirarte con los ojos con que yo te miro: con respeto, ternura y esperanza.

Tal vez te enseñaron a dudar de ti, a esconder partes tuyas o a pensar que eras “demasiado” o “insuficiente”. Yo quiero recordarte algo distinto: hay valor en ti, hay belleza en tu forma de ser y hay mucho por descubrir todavía.




Share: